¿Terminó la era del miedo?

Hace cuatro años cuando Donald Trump llegó a la presidencia, mi hija entre lágrimas me preguntó “¿También tendremos que irnos de este país?”. Hacía apenas un año habíamos salido huyendo de Venezuela.

Con su verbo incendiario, su mohín de niño malcriado y su movimiento de hombros a lo “Kiko”, el supuesto hombre de negocios exitoso que no paga impuestos ganó las elecciones vociferando que iba a “Hacer a América grande otra vez”, y esa América que sus seguidores anhelaban y que él les ofrecía como la tierra prometida no incluía a gente como nosotras. Para ello construiría un gran muro en la frontera que impediría que los “bad hombres -y mujeres-” pudieran llegar. También prohibió la entrada de personas provenientes de países que según su criterio constituían una amenaza. Aunque la idea de que un muro acabaría con la inmigración ilegal es por decir lo menos, pueril, quedó sembrada en las mentes de sus seguidores y alimentada constantemente con falacias como que los inmigrantes venían a arrebatarle sus trabajos, que eran asesinos, violadores y terroristas. La América grande de Trump y sus fanáticos es la América WASP (White Anglo-Saxon Protestants) que repudia la diversidad porque va en contra de sus valores rancios. En cuatro años el odio a lo diferente promovido por Trump se exacerbó de tal manera que terminó con una turba asaltando el Capitolio el   pasado 6 de enero. Jamás había sentido que no era bienvenida en este país hasta ese día. Ver a aquella gente ostentar símbolos que iban de lo ridículo como un hombre con la cara pintada y cuernos, a lo peligroso como una bandera confederada o una camiseta con las siglas 6MWE “6 million wasn´t enough” (6 millones no fueron suficientes, refiriéndose al holocausto judío), o el slogan de los supremacistas blancos “Debemos asegurar la existencia de nuestra gente y un futuro para los niños blancos” me resultó aterrador y pensé que de tener a alguna de esas personas frente a mí, mi vida correría peligro, porque para ellos asegurar la existencia de la raza blanca pasa por exterminar a los que no lo son.

Durante cuatro años Trump atizó el fuego del racismo y de la xenofobia entre millones de personas que no ven que la grandeza de esta nación reside precisamente en lo que tanto temen, en la gente que ha venido de todas partes del mundo trayendo sus conocimientos y su cultura. Científicos, artistas, empresarios y si, también pobres, marginados y perseguidos que hoy son los nuevos esclavos muchas veces abusados por su condición de indocumentados. Su trabajo invisible también contribuye a la riqueza de este país.

Esta mañana en su discurso inaugural como presidente número 46 de los Estados Unidos Joe Biden proclamó que “el sueño de justicia para todos no seguirá siendo aplazado” y citó las palabras de Abraham Lincoln cuando firmó el acta que puso fin a la esclavitud “si mi nombre alguna vez pasa a la historia será por este acto y toda mi alma está en él” y añadió que hoy toda su alma estaba puesta en unir a los Estados Unidos y unir a su gente. Como una de sus primeras acciones Biden propone una reforma migratoria que regularice a los 11 millones de indocumentados que residen en este país y por eso quiere ser recordado. Para ello requerirá de la unión de demócratas y republicanos y como él mismo dijo, la unidad es la cosa más elusiva de la democracia. Hay muchas heridas que sanar en el tejido social de este país, falta mucho para que no haya miedo, pero volver a escuchar a un presidente con un discurso ponderado da tranquilidad y que Kamala Harris sea la vicepresidenta me llena de esperanza. Ella es la encarnación del sueño americano, la prueba viviente de que esta es la tierra donde lo imposible se hace posible: que una mujer negra, hija de inmigrantes, sea la segunda al mando.

Hoy puedo decirle a mi hija “no. No nos vamos de aquí” y posiblemente un día su hija llegue a ser presidenta de este país.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s